Trampantojo, por Anabel La Cuentista


Un juego de artificios es mi vida
la que transcurre entre intentos de
engañar al hambre y mentiras piadosas.
Un circo de tres pistas es
donde distraigo los recuerdos
entre aros de fuego y bufones,
donde esquivo la verdad y
despisto el sonido de tu voz
escondiéndome tras espejos
de ilusiones vanas que engordan
o achican lágrimas disfrazadas
de verde, verde camaleón.
La malgasto en maquillajes,
novelas y cirios rosas,
pero la realidad es incorruptible:
huir de ti
ni es posible ni sirve de nada.

©Anabel



Anabel, es una cuentista española maravillosa que sigo desde casi tres años. 
Si no la descubriste todavía, te invito a que lo hagas en sus blogs: La Cuentista de Hamelin y en Mis cuentos largos y otros más

Receta de cascaritas de naranja abrillantadas


Hay sabores y aromas que son difíciles de olvidar, aunque hayan pasado años y años desde la última vez que los sentimos.
Mela, ése era el sobrenombre de mi abuela materna, era una de esas personas que dejó su impronta de manera eterna en mi mente y corazón. Ella me hizo el vestido de mi primera Comunión. Ella era la que me regalaba cada vez que nos veíamos los caramelos Media Hora, con ese sabor particular que todavía hoy, trato de descifrar.

Ir a la casa de la abuela Mela era uno de nuestros planes preferidos. A mi hermana a mí, siempre nos sorprendían sus cuidados y costumbres, sus comidas, los rincones para jugar, la visita a su dormitorio y sus relatos y anécdotas.
Cuando nos quedábamos en su casa nos peinaba, pero previamente, nos lavaba el pelo con "agua de lluvia" que amorosamente juntaba para nosotras. ¡Estábamos felices con ese lavado!, pero también recuerdo el enjuague final con vinagre que nos aplicaba para que brillara todavía más. Y así resultaba: nuestras cabelleras estaban relucientes...radiantes y muy dóciles.
Otros de los recuerdos que mantengo de Mela, son sus riquísimas cascaritas de naranja abrillantadas que hacía con todo esmero para nosotras. Fue allí que descubrí mi gran pasión por los sabores ácidos y especialmente las cascaritas de naranja.

Ay, ¡las abuelas, las abuelas! ¡cuánto nos dieron! ¿Qué recuerdos de aromas y sabores tienes de las tuyas/os?

Aquí dejo una receta de estas cascaritas de naranja que encontré en internet, para las tardes en que quieras darles a tus seres queridos, momentos de dulzura especial...

Cáscaras de naranja abrillantada

Vía: http://www.fecier.org.ar/

Se necesitan:
3 naranjas
1 cucharadita de sal
1 taza de azúcar

Preparación:
Saque la cáscara en cascos de 3 naranjas.
Cubra con agua a la que se le agregó 1 cucharadita de sal.
Hierva durante 30´. Cuele.
Cubra con agua fresca; hierva hasta que las cáscaras estén tiernas.
Mas o menos ½ hora más. Cuele.
Lleve a punto de ebullición 1 taza de azúcar con ½ taza de agua. Agregue las cáscaras, hierva suavemente hasta que el almíbar haya sido absorbido casi totalmente.
Escurrir.
Pasar por azúcar granulada y dejar secar. Para utilizarlas, córtese en trocitos o tiras.

Si deseas agregarle ese toque diferente y atractivo...¡a bañarlas en chocolate! Irresistible placer para disfrutar.
 

Oda a la edad, de Pablo Neruda



Yo no creo en la edad.

Todos los viejos
llevan
en los ojos
un niño,
y los niños
a veces
nos observan
como ancianos profundos.

Mediremos
la vida
por metros o kilómetros
o meses?
Tanto desde que naces?
Cuanto
debes andar
hasta que
como todos
en vez de caminarla por encima
descansemos, debajo de la tierra?

Al hombre, a la mujer
que consumaron
acciones, bondad, fuerza,
cólera, amor, ternura,
a los que verdaderamente
vivos
florecieron
y en su naturaleza maduraron,
no acerquemos nosotros
la medida
del tiempo
que tal vez
es otra cosa, un manto
mineral, un ave
planetaria, una flor,
otra cosa tal vez,
pero no una medida.

Tiempo, metal
o pájaro, flor
de largo pecíolo,
extiéndete
a lo largo
de los hombres,
florécelos
y lávalos
con
agua
abierta
o con sol escondido.
Te proclamo
camino
y no mortaja,
escala
pura
con peldaños
de aire,
traje sinceramente
renovado
por longitudinales
primaveras.
Ahora,
tiempo, te enrollo,
te deposito en mi
caja silvestre
y me voy a pescar
con tu hilo largo
los peces de la aurora!



 
 
Espero que les guste como a mí.
 
Vía: http://poemasde.net