Hay sabores y aromas que son difíciles de olvidar, aunque hayan pasado años y años desde la última vez que los sentimos.
Mela, ése era el sobrenombre de mi abuela materna, era una de esas personas que dejó su impronta de manera eterna en mi mente y corazón. Ella me hizo el vestido de mi primera Comunión. Ella era la que me regalaba cada vez que nos veíamos los caramelos Media Hora, con ese sabor particular que todavía hoy, trato de descifrar.
Ir a la casa de la abuela Mela era uno de nuestros planes preferidos. A mi hermana a mí, siempre nos sorprendían sus cuidados y costumbres, sus comidas, los rincones para jugar, la visita a su dormitorio y sus relatos y anécdotas.
Cuando nos quedábamos en su casa nos peinaba, pero previamente, nos lavaba el pelo con "agua de lluvia" que amorosamente juntaba para nosotras. ¡Estábamos felices con ese lavado!, pero también recuerdo el enjuague final con vinagre que nos aplicaba para que brillara todavía más. Y así resultaba: nuestras cabelleras estaban relucientes...radiantes y muy dóciles.
Otros de los recuerdos que mantengo de Mela, son sus riquísimas cascaritas de naranja abrillantadas que hacía con todo esmero para nosotras. Fue allí que descubrí mi gran pasión por los sabores ácidos y especialmente las cascaritas de naranja.
Ay, ¡las abuelas, las abuelas! ¡cuánto nos dieron! ¿Qué recuerdos de aromas y sabores tienes de las tuyas/os?
Aquí dejo una receta de estas cascaritas de naranja que encontré en internet, para las tardes en que quieras darles a tus seres queridos, momentos de dulzura especial...
Cáscaras de naranja abrillantada
Vía: http://www.fecier.org.ar/
Se necesitan:
3 naranjas
1 cucharadita de sal
1 taza de azúcar
Preparación:
Saque la cáscara en cascos de 3 naranjas.
Cubra con agua a la que se le agregó 1 cucharadita de sal.
Hierva durante 30´. Cuele.
Cubra con agua fresca; hierva hasta que las cáscaras estén tiernas.
Mas o menos ½ hora más. Cuele.
Lleve a punto de ebullición 1 taza de azúcar con ½ taza de agua. Agregue las cáscaras, hierva suavemente hasta que el almíbar haya sido absorbido casi totalmente.
Escurrir.
Pasar por azúcar granulada y dejar secar. Para utilizarlas, córtese en trocitos o tiras.
Si deseas agregarle ese toque diferente y atractivo...¡a bañarlas en chocolate! Irresistible placer para disfrutar.